miércoles, 20 de febrero de 2013

Refinanciaciones a inmobiliarias ponen en peligro BBVA y banco Santander


 

   Que los bancos estaban refinanciando a empresas promotoras inmobiliarias que estaban en quiebra y que los bancos mantenian con vida de forma artificial para no engrosar sus balances con su ya abultadisimo numero de ladrillos ya lo habia adelantado inmobiliariabarreras.net en sus noticias inmobiliarias mucho antes de 2013.

   Lo que no sabiamos era que tanto el BBVA como el banco de Santander no solo estaban refinanciando a las promotoras inmobiliarias españolas sino que ademas tiene creditos mas que dudosos con empresas españolas fuera del ambito inmobiliario y que las provisiones para estos creditos morodos con dudosas posibilidades de cobro estan provisionadas solo en un 15 % .

      Nos enteramos hoy, en Febrero de 2013 gracias a las ultimas noticias del diario digital El Confidencial en un articulo titulado SANTADER Y BBVA SOLO TIENEN PROVISIONADOS EL 15 % DE SUS CREDITOS ZOMBIS

  El concurso de acreedores de Reyal Urbis ha puesto de manifiesto el enorme peligro de los créditos refinanciados de la banca española, lo que los analistas denominan la "morosidad oculta". La refinanciación ha sido una práctica generalizada para contener la mora y las provisiones, hasta el punto de que alcanza el 16% de la cartera crediticia en España del banco presidido por Emilio Botín y el 10% de la de la que regenta Francisco González. Y lo más llamativo es que estos riesgos tienen una cobertura muy reducida, en torno al 15% en ambos casos.
 
La práctica de las refinanciaciones es conocida en el sector como la "patada a seguir", y recientemente JP Morgan la denominaba "delay and pray" (retrasar y rezar). Es decir, cuando un cliente no puede pagar un préstamo, se le da más tiempo con la esperanza de que en el futuro las cosas le vayan mejor y logre saldar la deuda. Ahora bien, en muchos casos esas esperanzas no tienen ningún fundamento, como evidencia el caso de la inmobiliaria de Rafael Santamaría, con lo que lo único que hacen es retrasar lo inevitable: el reconocimiento de que esos créditos son morosos y la consiguiente obligación de provisionarlos.

Esto se aplica especialmente a los grandes sindicados empresariales a los que se ha dado oxígeno sistemáticamente, pese a las escasas expectativas de recuperación: además de Reyal Urbis, se encuentran en esta situación Uralita, Gas Natural, ACS, Ferrovial, FCC, Acciona, Sacyr, Isolux, GAM, Quabit y un largo etcétera, hasta sumar casi 30.000 millones. Las dudas sobre su recobro se ponen de manifiesto cuando hasta el propio FROB incluyó los créditos refinanciados de CatalunyaCaixa dentro del perímetro que podía cubrirse con un EPA en la primera subasta de la entidad (suspendida en junio y retomada a principios de este año ya sin EPA por el traspaso de sus activos tóxicos al banco malo).
 
A estas refinanciaciones se han sumado en los últimos años las hipotecarias, es decir, las concedidas para evitar que los que compraron una vivienda la pierdan y tengan que ser desahuciados por sus dificultades para hacer frente a las letras, normalmente por culpa del paro. En todo caso, se trata de créditos con un enorme riesgo de impago, y que tienen unos niveles de cobertura muy bajos en general. Por ello, algunos analistas consideran que se trata de la próxima bomba de relojería del sector, una vez superada la de la exposición inmobiliaria gracias a los decretos 'De Guindos' y al rescate de las entidades más débiles.
 
El Banco de España obliga a desnudarse a las entidades
 
Ante esta situación, el Banco de España ha obligado a las entidades a revelar este tipo de préstamos en sus memorias anuales; es el único banco central en Europa que lo ha hecho. En el caso del Santander, tiene 55.714 millones en créditos refinanciados en todo el mundo, el 7,47% de su cartera crediticia total, de los que sólo tiene cubierto el 17% con provisiones. Es decir, en caso de que uno de estos préstamos sea incobrable, tendría que dotar el 83% restante, con la consiguiente pérdida. No obstante, 44.588 millones en préstamos tienen garantía hipotecaria inmobiliaria. Del total, 22.239 millones están clasificados como 'normales' (están al corriente de pago), 15.258  como 'subestándar' y 18.217 como 'dudoso'.

España representa el 59% de las refinanciaciones, 32.867 millones, el 16% del crédito total concedido en nuestro país. La entidad no facilitó los datos sobre el nivel de cobertura en nuestro país, pero sí que el 34% del total (11.175 millones) es dudoso, con una cobertura del 42%. 11.256 millones corresponden a préstamo promotor, donde el 72% es dudoso o subestándar y tiene una elevada cobertura del 46%. 
En cuanto a BBVA, este tiene refinanciados préstamos por 28.981 millones en todos los países en que opera, y para hacerles frente cuenta con provisiones por 4.157 millones, lo que supone una cobertura del 14,3%. De esta cantidad, 11.952 millones están considerados normales, 8.422 subestándar y 8.608 dudosos. El grueso de las refinanciaciones está en España, 19.634 millones, con una cobertura del 15,4%. De ellos, 12.560 corresponden a préstamos a empresas (5.989 a inmobiliarias) y 7.069 a personas físicas. Al igual que en el caso del Santander, la mayoría de los préstamos refinanciados cuentan con garantía hipotecaria inmobiliaria.
El problema de las refinanciaciones afecta especialmente a Sareb, el banco malo, puesto que ha heredado este tipo de préstamos de las entidades rescatadas con dinero público. Por ejemplo, tiene una exposición a Reyal Urbis de 780 millones, que puede provocarle pérdidas de más de 400 una vez aplicados los descuentos del traspaso de estos activos. Nombres como Bankia, CatalunyaCaixa o NovaGalicia eran habituales en los grandes sindicados empresariales que están refinanciados a la espera del milagro