martes, 26 de febrero de 2013

Hacienda victima de las inmobiliarias quebradas cambia la ley del Iva


     

     Los impagos del Iva de las inmobiliarias quebradas motivaron la reforma de la ley del Iva obligando al comprador de viviendas a ingresar a hacienda el Iva en vez de que lo haga el vendedor como es habitual, eso si , solo si el sujeto pasivo, osea el vendedor de los inmuebles es una promotora inmobiliaria y el comprador o adjudicatario es una entidad financiera.

   Asi lo difunde en las noticias de actualidad de hoy el diario El Confidencial en un articulo titulado Hacienda quiere evitar otra pillada como la de Reyal : Los bancos ingresaran el iva de los pisos

 El Ministerio de Hacienda ha escarmentado después de la ‘pillada’ de Reyal Urbis, donde el fisco tiene una deuda pendiente de 370 millones (según otras fuentes, llegaría a 400). Esta deuda proviene de que la inmobiliaria que presentó el concurso de acreedores la semana pasada no ingresaba a Hacienda el IVA que cobraba a los compradores de sus pisos. Para evitar que esto se repita en el futuro, cuando el comprador de los activos sea un banco, tendrá que ingresar directamente el impuesto en la Agencia Tributaria sin pasar por el promotor.
Esta modificación, que pasó desapercibida en su día, se incluyó en la Ley 7/2012 de 29 de octubre, "de modificación de la normativa tributaria y presupuestaria y de adecuación de la normativa financiera para la intensificación de las actuaciones en la prevención y lucha contra el fraude", una batería de medidas que retocaba numerosas leyes y cuyas medidas estrella eran el endurecimiento del control para evitar el delito fiscal, la obligación de presentar la famosa declaración de las cuentas que se posean en el extranjero o la limitación de los pagos en efectivo a 2.500 euros. Pero también incluía una modificación de la Ley del IVA para evitar casos como el de Reyal Urbis.
Esta modificación consiste en lo que los expertos llaman "inversión del sujeto pasivo", es decir, que la persona obligada a ingresar el impuesto en Hacienda no es el vendedor -como es lo habitual- sino el comprador. Esta inversión sólo se aplica a los bancos puesto que se da cuando se trata de la adjudicación de inmuebles en ejecución de garantías de un crédito o como dación en pago a cambio de la extinción de la deuda de una inmobiliaria con un banco.
Concretamente el artículo 5 apartado 4 de esta norma, que modifica el artículo 84 de la ley del IVA (37/1992), dice lo siguiente: "e) Cuando se trate de las siguientes entregas de bienes inmuebles:
– Las entregas efectuadas como consecuencia de un proceso concursal.
– Las entregas exentas a que se refieren los apartados 20.º y 22.º del artículo 20.Uno en las que el sujeto pasivo hubiera renunciado a la exención.
– Las entregas efectuadas en ejecución de la garantía constituida sobre los bienes inmuebles, entendiéndose, asimismo, que se ejecuta la garantía cuando se transmite el inmueble a cambio de la extinción total o parcial de la deuda garantizada o de la obligación de extinguir la referida deuda por el adquirente."
En la situación actual del mercado inmobiliario en que apenas se venden pisos, la mayoría de las operaciones son ejecuciones o adjudicaciones de inmuebles de las promotoras por parte de los bancos, unas operaciones que son equivalentes a las compras a efectos del IVA. Por ello, esta medida garantiza a Hacienda que el grueso del IVA por las operaciones actuales en el sector llega a sus arcas frente a la situación anterior, en el que las promotoras solían quedarse con el dinero en vez de ingresarlo en la Agencia Tributaria.
Una práctica generalizada
"Era una práctica muy extendida en el sector: las inmobiliarias cobraban el IVA al comprador pero luego se quedaban con él en vez de ingresarlo en Hacienda, con lo que tenían una vía de financiación y Hacienda se tenía que poner a la cola para cobrar. Esta práctica se ha agudizado desde el estallido de la burbuja con las adjudicaciones por parte de los bancos, cuando nadie daba más crédito a los promotores y retener el IVA era la única forma de obtener liquidez", explica una fuente del sector.
Por otro lado, se trata de una práctica muy habitual entre las empresas españolas de todos los sectores. El propio Arturo Fernández, vicepresidente de la CEOE, se jactaba la semana pasada de tener deudas con Hacienda: “¿Que le debo a la Seguridad Social tres millones? Pues vale. Si le digo la verdad no sé lo que le debo al Estado. ¿Que le debo a Hacienda? Pues sí, señora, a mucha honra, como muchos españoles”.
Pero esto había inflado las deudas de algunas compañías con Hacienda hasta los niveles estratosféricos alcanzados por la inmobiliaria de Rafael Santamaría. De ahí que el Gobierno tuviera que tomar medidas para impedir que la pelota siguiera creciendo, y más con la estrategia actual del ministro Cristóbal Montoro de no renunciar ni a un solo ingreso potencial para tratar de cumplir los objetivos de reducción del déficit.